¡Silvio embrujó Granada y a Oliviurka también!

Silvio estuvo acompañado en el escenario por el trío Trovarroco, formado por Rachid López, César Bacaró y Maikel Elizarde, por Oliver Valdéz en las percusiones y la aplaudida flautista y clarinetista Niurka González. Un grupo de sonido natural y muy sutil, si se quiere algo distante para un auditorio tan grande como el Palacio, algo que influyó en la receptividad casi solemne de los espectadores, si bien alguno más sanguíneo sentenció a gritos al cubano: «¿Monstruo!».
Cámaras
Desde el primer momento en que salió quedó claro que el concierto no iba a ser normal ya que decenas de cámaras de bolsillo inmortalizaron digitalmente al cantante cubano (eso sí los profesionales una y a la (p. calle), que para esto parece igual de intransigente (el o sus guardias pretorianas) que su compañero Pablo. Se dejó querer y nada más llegar, y cuando desplegó 'Rabo de nube', 'Quien fuera', 'Días y flores', 'Óleo de mujer con sombrero' o 'La maza' ya tuvo el pescado completamente comprado.
No fueron las únicas, ya que sin ninguna presión comercial porque no tiene ningún disco que promocionar, fue repasando canciones que son su historia y la música, con letra, también de la nuestra: 'La era está pariendo un corazón', 'El necio', 'Pequeña serenata diurna' o 'Canto Arena' en un repertorio, curiosamente lleno de animales voladores: sinsontes, colibrís, escaramujos, gaviotas... ¿mariposas! cuya lectura psicoanalítica dejo para otros. Con dedicatorias especiales se pudieron escuchar 'Es más te perdono', en homenaje a su compañero de trova Noel Nicola en el reciente disco a él dedicado, que presentó hace unas semanas en Madrid, y 'América, te hablo de Ernesto' en recuerdo del (ahora controvertido) guerrillero argentino.
Público en pie
Pero de alguna manera todo el concierto parecía dirigido a la celebración colectiva de 'Ojalá', una canción que desde hace décadas no tienen que cantar porque la entonan estadios enteros como un himno y es que pocas canciones de desamor se han escrito en español más arrebatadas y poderosas, y que resume en unos minutos su capacidad simbólica y surrealista y la facilidad para conmover de sus letras. Con el público puesto en pie pidiendo canciones, ya que se quedaron fuera decenas de 'imprescindibles' siguió regalando temas: 'La gota de Rocío', 'Nada más' o ese retrato del Apocalipsis contemporáneo que es 'Cita con los ángeles', «compuesta pensando en tocarla en Granada algún día», dijo, y cuya mención al asesinato de García Lorca fue muy aplaudida.
Dos horas y media después, Silvio se retiró del escenario granadino y los que trepaban hacia la salida del Palacio llevaban en el rostro la expresión satisfecha de haber presenciado un concierto único al menos por este siglo.
NOTA: LA CRÓNICA PERSONAL DE OLIVIURKA LLEGARÁ PRONTO, ¡EN CUANTO SE RECUPERE!!! ![]()




Juan Carlos dijo
Demasiado para el cuerpo, estoy aluncinando con las URKAS
ABRAZOS
6 Noviembre 2007 | 04:46 PM