Mi primera vez: Barney
La primera cosa que oí de Silvio Rodriguez fue en mi temprana infancia: un pequeño fragmento de Canción del elegido dentro de una cinta de Los Beatles. Pasó desapercibido para mi hasta los ya entrados 21 años. Fue con esa edad, en una noche de invierno, en un parque de mi barrio, cuando una compañera de mi segunda etapa universitaria y yo empezabamos a enamorarnos, pero también aquella noche sucedió algo más: escuché por primera vez a Silvio, además de ponerle nombre propio por fin a aquel fragmento “desconocido” de mi infancia.

No se me olvidarán las dos cintas de Silvio Rodriguez que me regaló Charo en aquel banco a la luz de las farolas del parque; de hecho aún las guardo en casa con cariño, como parte testimonial de una etapa importante de mi vida. Por supuesto, aquella noche escuché las cintas pero sin embargo, la primera canción completa que oí de Silvio no fue en su voz, sino en la de mi amiga horas antes en aquel banco de madera; aquella noche Rabo de Nube sonó en voz de mujer para mi y desde aquel día se convirtió para mis oídos en la canción más especial del artista cubano.
Ya han pasado 15 años; de aquel enamoramiento ya sólo quedan recuerdos de algo que finalmente no prosperó y que pasó por varias etapas de mil colores, unas veces claros y lindos pero otras, teñidos con el oscuro tinte del desamor. El último de estos recuerdos son de un fin de semana en Granada donde tuvimos una oportunidad a “destiempo” y ya con los sentimientos casi extintos y apagados... La cosa no funcionó, evidentemente, y hoy en día tampoco sabemos nada el uno del otro.... También justo esos dias en Granada, me sucedió algo crucial mientras tomaba café con ella: me robaron del coche dos cajones con todas las fotos de mi vida postinfancia y sus negativos... Aquello fue entonces un triste trauma, ya superado, asociado ahora al devenir de aquellos días.
En fin, era justo así pues, que dedicara estas líneas a Charo porque, a fin de cuentas, ella es la “culpable” de mi pasión por la obra del artista cubano. Ella fue la que me hablaba minuciosamente de cada tema; con ella intenté tocar por primera vez a guitarra canciones como Y nada más, que este lunes (dia 5 de noviembre) nos cantó Silvio en Granada. Precisamente recuerdo que mi “primer disco” de Silvio fue Mujeres, en el que a parte de ese tema venían otros como ¿A dónde van?; recuerdo como, poco a poco, me fui haciendo con toda la discografía en una era en la que las siglas “MP3” no estaban aún ni en el útero cibernético de los primeros ordenadores realmente “potentes” (los viejos “

Poco a poco, me fui enamorando de la obra: aquellas canciones tan llenas de simbolismos, tan tremendamente ricas en metáforas y a la vez tan directas al corazón, sencillamente me cautivaron hasta el día de hoy en el que sigo cautivado. Sin duda el “aprendiz de brujo” me embrujó a mi también.
Y toda esta historia, la historia de mi “relación” con Silvio, nos llevó el lunes al Palacio de Congresos de Granada ... (continuará)
Barney (http://www.lacoctelera.com/barney)


Nuriurka dijo
Barney:
Me encanta conocer "las primeras veces" de todos los hechizados. Son tan diferentes y a la vez tan semejantes ... Te inició un "amor" y eso se nota, te llegó a lo más profundo y se te quedó para siempre. Los amores, Silvio y su magia son así.
Saludos.
20 Noviembre 2007 | 12:13 AM