La Coctelera

Silvio Rodríguez, el placer de la vida

El hechizo eterno del Aprendiz de Brujo

18 Mayo 2009

Hace quince silencios y otras muchas tristezas (2)

Hace quince segundos
que se murió el poeta
y hace quince siglos
que notamos su ausencia.
Creíamos entonces
que estabamos de vuelta,
cuando faltaba tanto
de ausencia y de poeta.

Hace quince milenios
se nos fugó el poeta
dejándonos sus viudas
y su niña eterna.
Brindemos por sus verbos,
por su roja cabeza,
hermanos de la sangre
vertida del poeta.


Por él sus adversarios
no olvidan, mas celebran,
y por él, sus amigos,
como quiera que hoy sean,
se juntan nuevamente
por sobre sus miserias
convocando a este muerto
de la salud perfecta.

Hace quince silencios
y otras muchas tristezas
quién sabe qué diría
su voz de inteligencia.
Por eso un cisne canta,
prófugo en la floresta,
la tonada inasible
que despertó el poeta.

(La tonada inasible. Silvio)

Mario Benedetti sobre Silvio:

"Por muchas razones, y hasta sinrazones, Silvio Rodríguez es un cantante fuera de serie. Cofundador, con Pablo Milanés, Noel Nicola, Vicente Feliú, Eduardo Ramos, Sergio Vitier (y aunque nadie sabe quién la bautizó así) de la Nueva Trova, ha aportado su indudable prestigio a un movimiento que revitalizó la canción cubana y la catapultó en el plano internacional. No obstante, aún dentro de un núcleo tan fermental, con el que siempre se sintió plenamente identificado, Silvio es un talante inconfundible.

Curiosamente, su voz no es cálida ni grave ni particularmente seductora, sino más bien aguda, de un timbre casi metálico y sin embargo frágil. Al escucharlo, uno llega a temer que en cualquier momento se le quiebre, y ese riesgo ( que en su caso no es deliberadamente buscado sino más bien lo asume como algo irremediable) también forma parte de su extraño atractivo. Con características que en cualquier otro cantante serían anticarismáticas, Silvio funda precisamente su carisma. Quizá el secreto resida en que siempre transmite una gran sinceridad, una honestidad a toda prueba, un no aparentar lo que no es, y, en estos tiempos de famas prefabricadas, de engendros de la machacona y mistificadora publicidad, esa actitud, a la que el público accede sin intermediarios, significa una bocanada de aire fresco en un ámbito, como el del espectáculo, por lo común tan especulativo como artificial.

Salvo en casos excepcionales, Silvio es autor de la letra y la música de sus canciones. Como en los ejemplos de Pablo Milanés, Chico Buarque. Viglietti, Serrat, Aute y no muchos más, esa doble autoría otorga a sus producciones una unidad esencial. Sean o no el resultado de un desarrollo paralelo, letra y música aparecen como gemelas (jimaguas, diría en Cuba), copartícipes en el acto de la parición. Fundamentalmente, las letras de Silvio, sobre todo las que crea a partir de una duramente adquirida madurez, tienen un nivel textual tan afortunado que (algo no demasiado frecuente en los cantores populares) conservan su validez política aun sin el básico soporte de la música. Alguna vez he sostenido, y su trayectoria posterior corrobora ni diagnóstico marginal, que Silvio es un poeta que canta, y más aun: que es uno de los poetas más talentosos de su generación.

Siempre recordaré como conocí a Silvio y a Pablo en La Habana, allá por el año 1966. Era mi primera visita a Cuba. Unos amigos me habían invitado a cenar en su casa y me anunciaron que más tarde vendrían dos cantantes muy jóvenes, todavía casi desconocidos. Por fin llegaron con sus guitarras y cantaron cinco o seis canciones cada uno. Tuve la rara sensación de que asistía a un viraje importante de la canción cubana: por un lado estaba presente la tradición trovadoresca, y por el otro una propuesta asombrosamente innovadora, que transformaba, enriqueciéndolos, los ritmos heredados e insertaba en las letras un sentido tan comunicativo como el de la poesía conversacional, entonces en pleno desarrollo en América Latina. Varios años después, escuchándolos de nuevo en textos y música de más rigurosa factura, les pedí que cantaran aquellas letras primigenias que les había escuchado en el 66. Pero no las recordaban. Lo cierto es que en ese lapso habían creado tan frenéticamente nuevos cantos, que aquellos iniciales, tan importantes para mí, habían sido cubiertos por su propio olvido.

Este libro de Joseba Sanz tiene un valor inapreciable: inserta la obra del cantante en su vida, las sigue a ambas paso a paso, estrofa a estrofa. No es sólo una cronología ampliada, sino un curriculum espiritual, una efemérides de estado de ánimo. Por primera vez el oyente de Silvio podrá aquilatar no sólo una ruta artística sino también un recorrido vital. Podrá comprobar así que el mayor compromiso (palabra hoy tan subestimada por la dejadez postmodernista) de Silvio es con la vida, a la que no canta de lejos sino metida en ella hasta en los tuétanos. Participando en la campaña de alfabetización, embarcando hasta África en el barco pesquero Playa Girón, empuñando un fusil para defender su Revolución, arriesgando su vida en Angola, cantándole al amor desde el amor, aprendiendo a tratar de igual a igual a las mujeres de su vida, creciendo con sus hijos, la trayectoria de Silvio es el hilo conductor de su canto, y cuando los públicos, leales y fervientes, de cualquiera de los tres mundos, lo aplauden con denuedo y naturalidad, no sólo están premiando su arte, también su coherencia, su fidelidad a la Revolución y a sí mismo, su capacidad de trabajo y su rigor, su calidad humana. Silvio nunca será un mito; no viaja con su pedestal a cuestas. Sus públicos lo saben y tal vez por eso lo tratan como a un querido y sencillo compañero, que les canta y les dice las felicidades y las desdichas que ellos también quisieran cantar y decir tan entrañablemente como él.

'Mario Benedetti. Un mito discretísimo'

El escritor uruguayo Mario Benedetti  ha muerto tras haber alcanzado la plenitud en la vida y en la literatura, según ha querido manifestar Hortensia Campanella, autora de la biografía "Mario Benedetti. Un mito discretísimo".

Campanella, directora del Centro Cultural de España en Montevideo, manifestó que el fallecimiento del poeta le apena "muchísimo", pues "aunque se va tras una vida plena, intensa y completa, uno no quiere que afectos como el suyo desaparezcan".

La autora de "Mario Benedetti. Un mito discretísimo", presentada en diciembre de 2008, contó en esta biografía con la colaboración de escritores como el uruguayo Eduardo Galeano y el español Manuel Vázquez Montalbán, los políticos uruguayos Felipe y Rafael Michelini, y cantantes como el cubano Silvio Rodríguez y el español Joan Manuel Serrat.

El Centro Cultural de España en Montevideo tenía previsto rendir homenaje al poeta uruguayo el próximo miércoles, en un evento en el que estaba anunciada la participación del intendente de la capital, Ricardo Ehrlich; el director nacional de Cultura, Hugo Achugar; el director de Cultura de Montevideo, Mauricio Rosencof, y el músico Daniel Viglietti.

Según Campanella, "aún no se ha decidido" si el evento se mantiene en la fecha prevista o si se pospone para más adelante.

 

servido por silviorodriguezpuntog 15 comentarios compártelo

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abril-ale

abril-ale dijo

Hermoso, extenso y merecido homenaje a alguien que solo nos dice...hasta pronto.

Siempre Benedetti.

Abrazos.

18 Mayo 2009 | 07:44 PM

silviorodriguezpuntog

silviorodriguezpuntog dijo

Las letras lloran: ha muerto Benedetti

Nostalgia por la pérdida de tan colosal figura no abarca hoy todo el sentir de los apasionados de su obra en Cuba, en Iberoamérica y más allá. Para los que siguieron de cerca sus letras en esta isla del Caribe, a la que dedicó sus mayores afectos, Mario Benedetti, fallecido este domingo en su hogar uruguayo a los 88 años a consecuencia de una enfermedad intestinal, trasciende hacia lo más hondo del inagotable recuerdo.

El inconmensurable poeta, narrador, crítico literario, periodista y cronista de Montevideo a la que llegó muy joven, unió a su fecunda obra literaria la oposición tenaz a la dictadura militar (1973-1985) en su país, por lo que se mantuvo en el exilio durante doce años en los que vivió en España, Argentina, Perú y Cuba, que lo recibió como uno de sus mejores hijos y donde dedicó parte importante de su tiempo a la Casa de las Américas.

"Cuba ha sido siempre una palabra muy importante para mí. Incluso antes de viajar a este país, la Revolución cubana fue para muchos uruguayos una alerta, nos sacudió porque vimos la posibilidad de enfrentar de alguna manera esa presión que es política, económica, militar, cultural... de los Estados Unidos".

Autor de más de 80 libros de poemas, novelas, relatos, ensayos y teatro, así como de guiones de cine y crónicas de humor, el escritor uruguayo mereció lauros como el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, el Méndez Pelayo, el Iberoamericano José Martí y el Premio ALBA en su primera edición.

Benedetti (Paso de los Toros, Departamento de Tacuarembó, Uruguay, 14 de septiembre de 1920) denunció con vehemencia las amenazas del presidente norteamericano George W. Bush contra Cuba y el brutal bloqueo de Estados Unidos impuesto durante décadas a nuestro pueblo. En el 2005 alzó su voz para reclamar a Washington la extradición del terrorista Luis Posada Carriles. "Es obvio que no se trata de un exiliado común sino de un asesino y si el gobierno de Estados Unidos decidiera darle asilo se convertiría automáticamente en un aliado de ese crimen". Y en esta misma postura abogó por la libertad de los Cinco Héroes.

Uno de los más prolíferos integrantes de la denominada Generación del 45, cautivó al calor de sus textos vigorosos, penetrantes y sensibles que le hacen figurar entre los grandes de la literatura iberoamericana. Entre sus cuentos de gran éxito aparecen La muerte y otras sorpresas (1968), Recuerdos olvidados (1988), Buzón del tiempo (1999), El porvenir de mi pasado (2003). También los dramas El reportaje (1958) y El viaje de salida (2008).

Otras de sus novelas más destacadas no se olvidan: La tregua (1960),Gracias por el fuego (1965) y Las soledades de Babel (1991). No se desentendió tampoco del ensayo: Marcel Proust y otros ensayos (1951), Letras del continente mestizo (1967), Subdesarrollo y letras de osadía (1987) y Perplejidades de fin de siglo (1993), estuvieron entre los más llamativos.

Pero muchos tuvimos en más de una ocasión debajo de la almohada su poética rebelde, solidaria, amorosa¼ Te quiero (1956), Ex presos (1980), Viento del exilio (1981), El olvido está lleno de memoria (1995), El mundo que respiro (2001) y Existir todavía (2003).

Un virtuoso de las letras ha muerto. ¡Viva el Poeta!

http://www.granma.cu/

18 Mayo 2009 | 09:11 PM

Nuriurka

Nuriurka dijo

¡VIVA EL POETA! y ¡VIVA EL HOMBRE!

Siempre llevaré a mi Benedetti en el corazón.

Besos y lágrimas para tí.

18 Mayo 2009 | 09:20 PM

Homenaje de Cuba

Homenaje de Cuba dijo

Cuba rendirá homenaje a Mario Benedetti

TeleSUR _ Hace: 02 horas

El Gobierno cubano realizará el próximo martes un homenaje al escritor uruguayo Mario Benedetti, fallecido el pasado domingo a los 88 años, coincidiendo con su sepelio en Montevideo, informó este lunes la embajadora cubana en Uruguay, Mariaelena Ruiz Capote.
"He venido en representación de mi Gobierno y de mi pueblo a expresarle a los familiares y amigos el momento de conmoción que vive nuestro país por la perdida de Mario Benedetti", destacó la diplomática a Efe, tras visitar la capilla ardiente instalada en el salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo (Parlamento).

"Además -agregó- para comunicarles que mañana, coincidiendo con la hora en que se realizará el sepelio de Benedetti en Montevideo, la Casa de las Américas (en La Habana) le va a realizar un homenaje, en la sala Che Guevara, con una sesión especial de escritores, intelectuales en general y amigos de Benedetti".

"Mario Benedetti fue un gran intelectual uruguayo y latinoamericano y, además, muy querido por todos los cubanos", agregó la diplomática.

TeleSUR - /EFE-/ IM

18 Mayo 2009 | 09:22 PM

Casa de las Américas

Casa de las Américas dijo

Lamenta Casa de las Américas muerte de Mario Benedetti

La Casa de las Américas, con la siguiente nota, se une a las instituciones, personalidades e intelectuales del mundo que lamentan la muerte, este domingo, del escritor uruguayo Mario Benedetti:

Acaba de morir el escritor Mario Benedetti. La noticia es triste para las letras latinoamericanas. Desde mediados de la década del 40 Benedetti ha ido tejiendo una obra vasta y diversa en la que han encontrado lugar no sólo esa poesía y narrativa que han cautivado a millones de lectores, sino también el ensayo, el teatro, la crítica y el periodismo.

Cautivante, incisivo, polemista, Benedetti tenía la capacidad de atraer a multitudes que se agolpaban para escucharlo a donde quiera que llevaba sus versos, y al mismo tiempo de generar encendidas discusiones intelectuales y políticas. Sus decenas de libros integran una de las obras más leídas de la literatura latinoamericana de la segunda mitad del siglo XX.

Acaba de morir el amigo Mario Benedetti. La noticia es dolorosa para quienes contaron siempre con su voz y su solidaridad. Desde su primera visita a Cuba en 1966, su entrega al proyecto de construcción de una nueva sociedad fue ejemplar.

Sus convicciones lo arrojaron al exilio (buena parte del cual transcurrió en La Habana) y a defender sus ideas, que eran también nuestras, en cuanto foro estuvo presente. Por su apoyo a Cuba fue acosado, sin que cejara un momento su apoyo a una Revolución que consideraba propia.

Acaba de morir el entrañable Mario Benedetti. La noticia nos deja consternados, para usar un término que el propio Mario cincelara en su poema al Che. Mario no fue sólo un gran escritor y un amigo solidario, fue un infatigable trabajador de la Casa -tarea en la que pronto vincularía a la querida Luz- desde aquella primera visita en que participó como jurado del Premio Literario.

Luego repetiría la experiencia, integraría el Comité de Colaboración de la revista Casa y fundaría, en 1967, el Centro de Investigaciones Literarias. En la Casa -que ha publicado varios títulos suyos y más de un disco con su voz, y que acogió sus multitudinarios recitales poéticos- laboró durante años intensos en los que contribuyó a dar el perfil que ella, en esencia, conserva.

Por una triste coincidencia, Mario nos deja cuando la Casa acaba de cumplir sus primeros 50 años. Sin embargo aquí quedan, con nosotros, su voz, su recuerdo, sus libros y esa otra obra suya que es la propia Casa. (AIN)

http://www.casadelasamericas.com/

18 Mayo 2009 | 09:42 PM

Galeano

Galeano dijo

Galeano sobre Benedetti: el dolor se dice callando

PL
2009-05-18

Montevideo, 17 may (PL) Todas las palabras que ha dicho y escrito en su vida Eduardo Galeano no le alcanzaron hoy para expresar su dolor por la muerte de Mario Benedetti.

¿Qué puedo decir?, dijo el autor de “Las venas abiertas de América Latina”, la voz entrecortada, cuando se le interrogó sobre la impresión que le había causado el deceso de aquel grande de la literatura uruguaya e hispanoamericana.

Benedetti significa benditos en italiano, y lo único que puedo decir es eso: Benditos los hombres y mujeres generosos como él, apenas acertó a decir Galeano.

Parece una contradicción que no pueda usted, un maestro del lenguaje, encontrar las palabras para expresarlo (el dolor por la muerte de Benedetti) -insistieron los periodistas.

No -respondió Galeano-, porque yo no solo soy enemigo de la inflación monetaria, sino también de la inflación palabrería. Y me parece que el dolor se dice callando.

18 Mayo 2009 | 11:15 PM

Teriurka

Teriurka dijo

Yo tampoco tengo palabras para expresar la pena que he sentido. Sólo puedo repetir las de Silvio:

Hace quince segundos que se murió el poeta y hace quince siglos que notamos su ausencia.

18 Mayo 2009 | 11:23 PM

Cubadebate

Cubadebate dijo

Benedetti, la literatura como impulso vital
PL 2009-05-18
La Habana, 17 may (PL)

El fallecido escritor uruguayo Mario Benedetti, dueño de una vasta obra literaria y periodística, nació el 14 de septiembre de 1920 en Paso de los Toros, Tacuarembó.
Fue inscrito como Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti Farrugia. Brenno era también el nombre de su padre, el de su abuela y varios tíos. Un distintivo familiar, algo así "como una marca de fábrica", en palabras del propio narrador.
A los cuatro años, por dificultades económicas, la familia se trasladó a Montevideo. Cursó estudios en un colegio alemán, donde aprendió el idioma.
En 1933, por decisión de su padre, abandonó ese centro -en el cual se había impuesto el saludo nazi-, y terminó su preparación en un liceo.
Comenzó a trabajar dos años después en Will L. Smith, donde permaneció hasta 1939 y desempeñó varios oficios, desde cajero, contador y vendedor.
Después se trasladó a Buenos Aires. Subsistió con empleos menores, poco remunerados.
En esa etapa conoció a Luz, quien sería su futura esposa, y adquirió un hábito que lo acompañaría toda la vida, el de la lectura, que alimentó con sesiones diarias en la plaza San Martín de la capital argentina.

Fue un lector compulsivo aunque tuvo que conformarse con libros de bolsillo, los únicos a su alcance por esa época.
De regreso a Montevideo, consiguió un puesto como funcionario de la Contaduría General y ascendió gradualmente. Realizó, a la par, otros trabajos, para redondear su salario.
Contrajo el tifus y perdió 14 kilogramos de peso. En esa etapa se consolidó su relación con Luz, quien lo visitó con frecuencia -pese a las prohibiciones médicas-, durante los dos meses que permaneció recluido.
Hasta ese momento no hubiera creído que fuese tan tierna, inconsciente y osada, diría después Benedetti. El 23 de marzo de 1946 contrajeron matrimonio. "Tardé seis años en decírselo -contó luego- y ella un minuto y medio en aceptarlo".

En 1947 viaja con sus suegros a Europa y escribe La víspera indeleble, de la que no vendió ni un ejemplar, pero le ganó el elogio del poeta Juan Cunhan, quien le comentó: es un mal libro de un buen poeta.
La frase obró como un estímulo para el segundo intento, Solo mientras tanto, del que vendió nueve ejemplares. En 1949 debutó como cuentista con Esta mañana, en el que empiezan a surgir los personajes que habitarán su universo narrativo.
Dos influencias fueron decisivas en el rumbo de su carrera literaria: Italo Svevo, en la prosa, y César Fernández Moreno en la poesía.

En 1953 aparece su primera novela, Quien de nosotros, casi inadvertida hasta que llegó La tregua, que indujo a críticos y lectores a volver la vista atrás para reparar en aquella obra primeriza. Sin abandonar su empleo como funcionario, inició sus colaboraciones con el semanario Marcha.
Como poeta, el éxito tocó a sus puertas con Poemas de oficina, un clásico que conserva su vitalidad indemne y le ganó legiones de admiradores desde su salida de imprenta.
El exito del poemario en su país lo explicaría irónicamente Benedetti con una frase cáustica: "Uruguay es la única oficina que ha conseguido el estado de República".

El año 1959, el triunfo de la Revolución cubana, dejó una huella definitiva en su trayectoria política. La definió de esta manera: "Fue un sacudón que nos cambió todos los esquemas y que transformó en verosímil todo lo que entonces había sido un sueño".
"Hizo que los intelectuales buscaran y encontraran, dentro de su propia área vital, motivaciones, temas y hasta razones para la militancia".
A raíz de esa experiencia escribió también su primer texto comprometido, El país de la cola de paja.

En el mismo año 1959 viajó a Estados Unidos, a contramarcha de las reticencias del gobierno norteamericano a concederle el permiso de entrada. Tuvo que firmar que no mataría al presidente.
En esa fecha dio a luz a sus cuentos agrupados en Montevideanos, que gozó de un gran éxito desde el inicio. Su consagración definitiva entre los lectores y la crítica, fue con la novela La tregua, equivalente a una corona de laurel sobre sus sienes.
Los años 60 devinieron, para el escritor un período de intensa participación en la literatura, el periodismo y la política. Lideró el Movimiento de los independientes del 26 de marzo, germen del Frente Amplio, una alternativa a los dos partidos tradicionales, el blanco y el colorado.

El golpe de estado ocurrido en su país, lo obligará al exilio en países como Argentina, España y Cuba. A esta última llegó invitado por la fundadora de Casa de las Américas, Haydée Santamaría.
Dejó en la isla recuerdos imborrables. Vivió en La Habana y colaboró con la Casa, se codeó con Julio Cortázar y Gabriel García Márquez, también con su coterráneo Eduardo Galeano. Escribió y cultivó amistades. Se convirtió en un habanero más, sólo que con acento uruguayo.

Luego se fue con Luz a Palma de Mallorca, empezó a colaborar con el diario El País y a estabilizarse económicamente. En 1983, tras 10 años de exilio -cuyas heridas quedarían reflejadas literariamente en Primavera con una esquina rota- inicia su desexilio.
Una buena parte de los últimos tiempos vivió entre España y Uruguay, atrapado entre sus dos grandes pasiones, la literatura y un periodismo manejado con pulso certero, de alto vuelo y con el dedo puesto en la llaga de los problemas, de las contradicciones del mundo en el que vivía inmerso.

Ya en la etapa postrera de su vida, se refugió en el Montevideo, en el Uruguay que es la sustancia misma y la universalidad de su literatura.
Siguió escribiento hasta el último minuto con la misma pasión y la devoción de un orfebre. Para él, la literatura y el olor a la letra impresa equivalían al hálito mismo de la vida.

No concibo los escritores, dijo una vez a Prensa Latina, encerrados en una capilla, en una cúpula de cristal, inmunes a la realidad de la que son parte. Inmerso en esa realidad, a cuyas más justas y nobles aspiraciones servía, vivió hasta el último respiro de sus 88 años.

18 Mayo 2009 | 11:31 PM

Lebis Abarka

Lebis Abarka dijo

Hasta siempre Mario.
Tú , con tu poesía y tus escritos, con tu sensibilidad y tu sentimiento, con toda tu humanidad....en fín, con toda tu persona has condeguido que .....
QUE TODO EL MUNDO SEPA QUE EL SUR, EL SUR TAMBIEN EXISTE.

Salud y Libertad.....Lebis.

"El escrito de Benedetti sobre Silvio es el que aparece en el prólogo del libro Historia trovada de una revolución"

19 Mayo 2009 | 09:58 AM

Tonurko

Tonurko dijo

Con gran tristeza he vivido estos dias. VIVA EL POETA.

20 Mayo 2009 | 10:34 AM

Testamento

Testamento dijo

El testamento de Benedetti (En dias como hoy) leído por el actor argentino Miguel Angel Solá. Oidlo, no os lo perdais:

http://www.rtve.es/mediateca/audios/20090521/testamento-mario-ben...

Gracias.

21 Mayo 2009 | 06:19 PM

Tonurko

Tonurko dijo

Se me han puesto los pelos de punta!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

23 Mayo 2009 | 03:43 PM

Palmy

Palmy dijo

Que emotivo post al gran escritor y poeta

24 Mayo 2009 | 02:52 AM

Pasatiempo

Pasatiempo dijo

Pasatiempo. Mario Benedetti:

Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía
luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque era océano
la muerte solamente
una palabra
ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros
ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.

25 Mayo 2009 | 01:10 AM

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Somos las Ex-Vírgenes Inéditas de Occidente: Nuriurka, Teriurka, Oliviurka, Marijoseurka y Visiurka, dos catalanas y tres andaluzas (o cinco gallegas, que no es lo mismo, pero es igual), que queremos a Silvio desde nuestra más tierna infancia y juventud. Su voz, su magia, sus ojos, su boca, sus manos, sus ideas, su poesia, sus canciones, su guitarra y SUS PECTORALES nos han guiado a lo largo de la vida. Con él aprendemos, disfrutamos, bromeamos, reímos, temblamos, soñamos y fantaseamos ...

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